Fieles reafirmaron ayer su fe en Domingo de Ramos

Miles de creyentes participaron de la eucaristía en parroquias de la ciudad renovando su fe en el inicio de las celebraciones de Semana Santa.

El papa Francisco oró por los jóvenes a quienes pidió que no acepten que las generaciones anteriores “los silencien”. Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, al celebrar la eucaristía, dijo que los católicos deben ir contra la corriente y buscar la justicia y la verdad.

El Papa ha animado a los jóvenes a seguir manifestándose y a mantener firmes sus ideales e impedir que las generaciones anteriores les silencien. Así se ha expresado Su Santidad en el arranque de la Semana Santa, en los tradicionales actos del Domingo de Ramos ante miles de fieles en la plaza de San Pedro en el Vaticano.

En Bolivia, el monseñor Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, al celebrar la eucaristía desde la Catedral San Lorenzo Mártir de esa capital dijo: “Estamos llamados a profesar nuestra fe en Él, como único Señor, cargar la cruz junto a Él, ir contra corriente, y buscar justicia, verdad, libertad, dejando el odio y eligiendo el perdón y la reconciliación”.

En la sede de Gobierno, una multitudinaria asistencia llenó las diferentes parroquias de la ciudad: El mundo católico conmemoró con las tradicionales palmas el ingreso de Jesús a Jerusalén.

EUCARISTÍA

Familias enteras muchas de ellas con niños en brazos colmaron las iglesias para participar en la eucaristía y adorar a Jesucristo. En la ciudad de El Alto se llevó a cabo similar acto religioso en la plaza del Tinku, donde los creyentes comulgaron ante una profusa oferta de palmas que se concentró en ese lugar y en la parroquia de Ciudad Satélite.

De acuerdo con la explicación del religioso Andrés Zambrana, párroco de la iglesia Nuestra Señora de Copacabana, en la zona del mismo nombre en La Paz, dijo que el Domingo de Ramos es el reconocimiento de Cristo como el Salvador, por ello se celebra un día de fiesta y júbilo además de reconocer, “la pasión de nuestro Señor”.

ENTRADA TRIUNFAL

Señaló que los ramos rememoran el recibimiento de la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén, razón por la cual se realizan diferentes actos de alabanza con procesiones u otras actividades que cada parroquia prepara en el tiempo de Semana Santa.

El religioso manifestó que durante cuaresma la población se prepara para recibir la Semana Santa a través de tres importantes elementos, la oración, ayuno y limosna. “Es un tiempo de conversión, de una mirada interior y de penitencia para esperar la Semana Santa”, explicó.

A tiempo de invitar a la población a participar con mayor recogimiento en las actividades de Semana Santa reflexionó sobre este importante acontecimiento que se conmemora en el mundo católico.

VIDA, PASIÓN

Y MUERTE

Pidió a los ciudadanos no quedarse en el Viernes Santo sino de vivir y acompañar la resurrección de Cristo. El párroco recordó que el sentido de Semana Santa es vivir la pasión, muerte y resurrección del Señor.

“No nos refrenemos en el Viernes Santo porque dejar de asistir es como estudiar una carrera haber egresado y no obtener tu licenciatura”, agregó.

Al concluir la celebración, los creyentes agarrados de ramos y palmas cada una con diseños diferentes recibió la bendición con agua bendita. La gente se concentró en la puerta del recinto religioso. Como es tradición de cada año en las inmediaciones de las parroquias, centenares de comerciantes se acomodan para ofrecer a la población las palmas tejidas con diversidad de texturas.

Ramos sueltos y cruces de diversos tamaños con infinidad de detalles llegaron a las manos de las familias. Niñas de corta edad iban junto a sus progenitores con una palma en la mano, luego de la celebración.

Se observaron también tejidos tradicionales además de cruces, se ofrecieron, canastas, floreros, carteras, anillos, collares y cada uno con una con una singularidad, pues muchos de ellos venían con adornos llamativos para el agrado de los creyentes.

Luego de la eucaristía en algunas zonas de la ciudad hubo procesiones que recorrieron las inmediaciones de las iglesias en actitud de recibimiento del Salvador.