Unesco trata declaratoria de Patrimonio a la Alasita

En la reunión anual que realiza en Corea del Sur, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) tiene previsto tratar la postulación de la Alasita de La Paz como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Ministerio de Culturas, junto a una comisión, trabajó en un expediente donde se justifican las motivaciones por los cuales la Alasita podría ser honrada con esa distinción.

Al respecto, el secretario de Culturas, Andrés Zaratti, expresó que los bolivianos están a la expectativa del resultado que pueda tener tal gestión e indicó que la declaratoria permitirá proyectar a la Alasita al mundo, lo que obligará a las autoridades respectivas generar mayores planes para salvaguardarla y protegerla por siempre.

“Estamos a la expectativa de la reunión anual de la Unesco y con todos los augurios para que esa reunión sea óptima y podamos recibir esa nominación”, dijo Zaratti.

DÍA A DECLARARSE

Respecto la postulación de la Alasita para ingresar a la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco; la ministra de Culturas, Wilma Alanoca, dijo que el tema se dirimirá el 9 de diciembre, en aquella reunión.

Al ser la Alasita una feria de la miniatura, donde la fe y los buenos deseos para el prójimo se unen para soñar positivamente, la comuna paceña proyecta sus futuras actividades para seguir incentivando la feria y sus creencias.

“La tradición más originaria de la Alasita no es que tú compras para ti, sino que tú compras y deseas para el otro el bien, y eso es algo tan importante (…) Por ello, estamos preparando una oferta que posiblemente arranque este año con el tema del Solsticio de Verano”, añadió Zaratti.

SOBRE EL DOCUMENTO

Desde el 2015 hasta la fecha, el Ministerio de Culturas y Turismo, junto a un comité impulsor de la Alasita, estuvo trabajando en la elaboración del expediente, titulado: “Recorridos rituales en la ciudad de La Paz durante La Alasita”, para coadyuvar a la postulación ante la Unesco.

Según información del Ministerio de Culturas, la exposición del expediente está a cargo de Carmen Loza, de la Unidad de Arqueología y Museos, del ente gubernamental.

Actualmente, la Alasita (cómprame, en aymara) se encuentra como candidato en la fase final, junto a otras 35 postulaciones, entre las que se encuentra las de Perú, Colombia, Cuba, Panamá y Bolivia, respecto a Latinoamérica.

INVENTARIOS

Los inventarios fueron realizados de manera coordinada en la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio del Ministerio de Culturas y Turismo, en acción conjunta con el Comité Impulsor, conformado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Museo de Etnografía y Folklore, el Gobierno Autofoto Departamental de La Paz, Gobierno Autónomo Municipal de La Paz y la federación Nacional de Artesanos y Expositores de la Feria de Navidad y Alasita (Fenaena). Todo ese trabajo duró desde 2015 hasta 2016 y recibió el apoyo de la Federación Nacional de Artesanos y expositores de Navidad y de la Alasita. “Hemos estado acompañando desde el inicio el proceso, a través de un borrador que elaboró el Gobierno Municipal; fuimos asesorando y brindando información”, complementó Zaratti.

HISTORIA

No existe claridad respecto de la fecha histórica de la realización de la Feria de Alasita. Según una obra de Antonio Díaz Villamil, la “Alasita se fue ubicando en una época que no está plenamente admitida. Unos dicen en octubre, otros el 21 de diciembre (solsticio de verano). Al final, se quedó en el 24 de enero, relacionandola con la fiesta de Nuestra Señora de La Paz, lo que ocurrió después del cerco del caudillo Túpac Katari, en 1781”.

Empero, el sociólogo David Mendoza dijo anteriormente que no existen pruebas para afirmar que, evidentemente, en 1781 se haya instaurado oficialmente la Alasita.

“Gran parte de los historiadores eran hijos de hacendados, quienes les contaban lo que hacían los campesinos. Por ejemplo, Antonio Paredes y Rigoberto Paredes son hacendados y seguro recogieron de algunos cuentos de los indígenas (sobre la Alasita y el Ekeko) y le dieron una narrativa literaria. Por tanto, son cuentos de tatarabuelos a abuelos, lo más particular y presuntivo es que esta fiesta no existe en el campo. En fin, la leyenda no surge de la nada, seguro tiene algún sustento”, puntualizó el sociólogo Mendoza.

Fuente: El Diario